Llegamos a Moscú tras una noche surrealista tratando de salir del aeropuerto de Domodédovo y llegando en metro al centro de la ciudad (os lo cuento con más detalle en la sección en 3 pasos). El recibimiento en el Aroom Hotel estuvo al mismo nivel de surrealismo, con una recepcionista que no hablaba una palabra de inglés, que nos cobró algo de nuevo por lo que ya habíamos pagado y por la habitación en efectivo (no le funcionaba el lector de tarjetas) y, finalmente, nos echó por señas- nada amistosas por cierto- porque todavía no eran las 12 de la mañana. Bienvenidas a Moscú.

La Plaza Roja: leyendas e inmensidad

La verdad es que en ese momento ni reaccionamos a lo que nos estaba pasando, nos quedaba una hora para que comenzara el free tour y queríamos llegar a tiempo, estábamos ansiosas por empezar a disfrutar de la ciudad.

Puerta de la Resurección. Plaza Roja de Moscú

Una vez que traspasamos una de las puertas de la Plaza Roja, nos dimos cuenta de que podíamos pasar un día entero allí para descubrir y disfrutar de cada uno de sus rincones, tanto por sus dimensiones como por su significado y monumentos.

La Plaza Roja mide 23.100 metros cuadrados (sin contar el conjunto del Kremlin anexo) y en ella se encuentran dos catedrales, un gigantesco centro comercial, el mausoleo de Lenin, el Museo Estatal de Historia (la foto de portada de este post) y la Tumba del Soldado Desconocido. Hasta sus accesos, como la puerta de la Resurrección (en la foto superior) tienen su encanto y su propia historia. Como dijo Jack el Destripador, vamos por partes.

Sólo para grandes ocasiones

Reloj de la torre Spasskaya

Con sus 71 metros de altura, la torre Spasskaya, culmina con el Reloj y la aguja del Kremlin. De hecho la torre es una puerta del muro este de la Plaza Roja que divide este lugar del recinto gubernamental. Y sólo se abre en la actualidad en contadas ocasiones, como el día de la investidura del gobierno o los desfiles de la victoria. Para el resto de los mortales, es un punto de referencia visual para orientarte en la ciudad, dadas sus dimensiones.

Dos catedrales en una misma plaza

Dos estilos completamente diferentes y un mismo emplazamiento: La Plaza Roja. Son dos de los monumentos que más contribuyen arquitectónicamente a mantener el nombre de la plaza. Realmente, no se llama «roja» porque éste sea el color predominante en sus edificios y muros, sino porque en ruso antiguo «roja» era «bonita». Y las dos catedrales lo son, y de largo, pero cada una a su manera.

La Catedral de Nuestra Señora de Kazán es acogedora y sencilla, quizás por eso es menos conocida que la Catedral de San Basilio, uno de los iconos principales de Moscú. Ésta última se puede definir como imponente y majestuosa, con sus 8 cúpulas coloridas en forma de bulbo, que la hacen única. Al igual que el resto del conjunto de edificaciones de la Plaza Roja, es Patrimonio de la Humanidad desde 1990.

Contraste máximo

Hay un punto en la Plaza Roja que para mí tenía una energía especial y que experimenté en distintos momentos del día. Más o menos en la mitad, mirando la Catedral de San Basilio al fondo y con la Puerta de la Resurrección y el Museo Estatal de Historia a la espalda, si miras a la derecha te encuentras con el Mausoleo de Lenin y, a la izquierda, con los Almacenes GUM.

El Mausoleo de Lenin es un sobrio edificio que contiene el cuerpo momificado del político (tras esperar una cola que puede ser considerable algunos días, se accede a la cámara en la que se da una vuelta alrededor del féretro- siempre con la cabeza descubierta, sin parar y sin hacer fotos- y se sale a la calle). La entrada es gratuita.

Justo en el lado opuesto, se encuentran los Almacenes GUM, que anteriormente servían como almacenes del estado y en la actualidad son uno de los centros comerciales más lujosos y caros de toda Rusia. La fachada de su edificio principal mide 242 metros.

Detalle militar

tumba del soldado desconocido

La presencia militar es muy usual en cualquier rincón de Moscú, así que el entorno de la Plaza Roja y del Kremlin no podía ser menos. En uno de sus muros, junto al Jardín Alexander, este monumento al soldado desconocido rinde homenaje a los soldados que murieron en la Guerra Patria (la guerra del ejército ruso contra el bando nazi en la Segunda Guerra Mundial).

La llama del monumento arde de manera permanente. Hay un cambio de guardia cada hora en verano y cada media hora en invierno (aunque las garitas de los soldados tienen calefacción, por las bajas temperaturas de Moscú corren peligro de congelación si están más de 30 minutos al raso sin moverse).

Una pequeña ciudad dentro de otra

El Kremlin (aunque la actualidad se entiende como gobierno, en realidad en ruso significa «ciudad amurallada») es un recinto de 21 hectáreas, la mayor parte visitable (horarios y precios en la sección «en 3 pasos»). Dentro de sus murallas (una de las cuales da a la Plaza Roja) se encuentran 4 palacios y 4 catedrales. El Gran Palacio del Kremlin no es la residencia oficial del primer ministro ruso, pero allí es donde se celebran las recepciones oficiales del gobierno. Las catedrales pueden visitarse, así como la Armería del Kremlin, con una impresionante colección de arte y un fondo de diamantes que se comparara con las Joyas de la Corona británica.

También destacan del Kremlin dos monumentos singulares: la campana zarina y el cañón del zar, que cuentan con su propia historia. Para conocerla: Moscú en 3 pasos.

Y así, «solo» con esto, puedes tener ocupadas 24 horas, como primer contacto con Moscú y visitar dos de los sitios más representativos de la ciudad. Y empaparte de su historia.

Pero Moscú es mucho más. Afortunadamente, disponíamos de más días para descubrirlo. Y vosotros también podéis hacerlo, en un próximo post.

Viaje realizado con Flower en septiembre de 2016

Moscú en 3 pasos: http://www.3xelmundo.com/moscu-3p/

Moscú (parte II): http://www.3xelmundo.com/moscu-un-gigantesco-bocado-de-historia-parte-ii/

Moscú en 3 pasos (parte II): http://www.3xelmundo.com/moscu-3p-parte-ii/

Vídeos en el canal de Youtube de 3xelmundo:

2 comentarios en “Moscú: un gigantesco bocado de historia (parte I)”

    1. ¡¡¡Gracias!!! me alegro mucho de que te haya gustado, y que te haya trasladado hasta Moscú era precisamente el propósito de este post. 🙂

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *