Casi tardarmos en llegar desde Bangkok a Sukhothai las mismas horas que estuvimos en la ciudad y eso que hicimos una parte del recorrido en avión (ver sección «en 3 pasos«). Aún así, visitar su Parque Histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad en 1991, mereció la pena el viaje. Y además Sukhothai, junto con la actual y Ayyutthaya, fue capital de Tailandia entre los siglos XIII y XIV, por lo que esperábamos ver los vestigios de ese pasado de esplendor. Y no nos equivocamos en absoluto.

Wat Mahathat, una visita imprescindible

Cuando llegamos al hotel Thai Thai Sukhothai (el mejor en mi opinión del viaje, y eso que no pasamos siquiera la noche allí, más detalles en «Sukhothai en 3 pasos«), hicimos lo más rápido que pudimos el check in, alquilamos las bicicletas (40 baths por persona, 1 euro) y reservamos un masaje tailandés para las 8 de la tarde (250 baths uno de 1 hora, poco más de 5 euros). Eran ya más de las 12 de la mañana y queríamos llegar al parque histórico lo antes posible. Pero ya habíamos salido de Bangkok y ahora íbamos al ritmo tailandés de una ciudad pequeña.

Estaríamos como a 1 kilómetro y medio (salir del hotel por un par de caminos a la carretera/calle principal de Old Sukhothai y ya todo recto hasta la puerta del parque), pero llegar allí nos costó más de una hora. Por supuesto, nos perdimos. En medio de un calor afixiante, acabamos en una carretera desértica y entramos en una casa particular a preguntar dónde estábamos. Al principio nos miraron con desconfianza, pero, finalmente, nos indicaron muy amablemente por señas cómo llegar al parque. Había varios niños que nos observaban como si fuéramos los primeros occidentales que habían visto en su vida. Posiblemente fuera así.

Una vez que conseguimos llegar a la calle principal, decidimos que casi mejor beber agua (creo que yo me pedí una botella de litro y medio), comer algo ligero (llevábamos desde las 6 de la mañana en pie sin meter nada sólido consistente al estómago) y luego ya irnos a ver el parque con fuerzas renovadas. Fue una idea estupenda.

Wat Mahathat

Así llegamos al parque histórico sobre las 13.30h. o así, en un momento en el que no había muchos turistas (sólo a unos pocos descerebrados como nosotros se le podía ocurrir visitar el parque a esa hora con el calor que hacía). La verdad es que cuando llegamos al Wat Mahathat y empezamos a pasear entre sus ruinas, sólo para nosotros, fue uno de esos instantes en los que se te pasan todos los males.

Wat Mahathat

Erigido en el siglo XIII su nombre traducido es «templo de la reliquia» ya que en una de sus gigantescas estupas se guardaban las reliquias de Buda. Ha sido uno de los lugares de peregrinación religiosa más importantes de la ciudad, se encuentra en bastante buen estado de conservación y sin duda es el símbolo más reconocible del parque (y la foto de portada de este post).

Además de pasear entre sus columnas y sus pagodas estratégicamente ubicadas para formar los recintos del templo, destacan las enormes figuras de sus tres budas: el principal, (el blanco de la foto superior) ubicado al final de la fila de columnas, y los que se encuentran en los laterales de la estructura central (el sentado y el erguido).

Más tesoros a descubrir en el parque

A la entrada del parque histórico nos dieron un plano con los templos, y una vez que nos habíamos lanzado a ver el Wat Mahathat sin pensárnoslo dos veces, decidimos parar un rato a la sombra de un árbol para organizar el resto del recorrido. Así fuimos dando un paseo agradable en bicicleta y sin prisas ya desde la zona este hasta volver al punto de partida y ver otras sorpresas (muy agradables todas, por cierto) que nos reservaba el parque.

De entre los templos que vimos y que merecen una mención especial están el Wat Si Sawai (siglo XIII), que nos sorprendió por los relieves de sus tres torres en un buen estado de conservación, y el Wat Tra Phang Ngoen, más pequeño que los anteriores pero ubicado en un entorno privilegiado a los pies de uno de los lagos del parque.

Momento para el reposo

Wat Sa Si

Kilómetros después, cuando ya habíamos dado la vuelta completa al parque, llegamos al Wat Sa Si, otros de sus templos más emblemáticos, y cuya fama se ha ganado a pulso: el acceso a través del puente, los lotos en el estanque, su pagoda rojiza sobre la que destaca el buda blanco… Un oasis de paz, y más para nosotros, que seguíamos siendo de los escasos visitantes del parque, a última hora de la tarde y con un cielo que se iba nublando por momentos.

Atardece en Sukhothai

Wat Mahathat

Nos quedaban pocas horas de luz y teníamos dos opciones: o pegarnos la gran paliza en la bicicleta para tratar de llegar a 3 templos que están fuera del recinto del parque o quedarnos tal cual estábamos saliendo del Wat Sa Si para contemplar sentados en la hierba un impresionante atardecer sobre el Wat Mahathat si las nubes nos lo permitían (con la perspectiva de la foto). Ya os podéis imaginar que optamos por la opción B. Y lo de ver más templos… Pues así teníamos una excusa para volver, cosa que según iba avanzando el viaje, teníamos más claro que haremos en algún momento de nuestras vidas.

Viaje realizado con Hara y el Sr. Marqués en septiembre de 2019

Sukhothai en 3 pasos: http://www.3xelmundo.com/sukhothai-3p/

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